Reflexión Diaria

En el portal Renuevo de Plenitud encontré esta reflexión, la va muy a tono con nuestra realidad.

En ocasiones, nos sumimos en nuestros problemas  y nos olvidamos de que cada día trae su propio afán.  Estamos en este mundo con un propósito; y, debemos como fieles creyentes entender y comprender los propósitos de nuestro Dios.  

Confiando, orando y creyendo en la palabra, comprendamos entonces que, vinimos para servir y no para ser servidos…

Para la Gloria de nuestro Dios… :-)

Una mujer llamada Nancy puso el siguiente anuncio en su periódico local: Si se siente solo o tienen algún problema, llámeme. Yo estoy en una silla de ruedas y raras veces salgo. Podemos compartir nuestros problemas mutuamente. Sólo tiene que llamarme. Me encantaría conversar.

La respuesta a ese anuncio fue sorprendente: 30 llamadas o más por semana.

¿Qué motivó a esta mujer a querer llegar a los demás desde su silla de ruedas para ayudar a los necesitados?

Nancy explicó que antes de su parálisis había disfrutado de perfecta salud, pero se encontraba muy desesperada.  Trató de suicidarse saltando desde la ventana de su apartamento, pero la caída la dejó paralítica de la cintura para abajo.

En el hospital, totalmente  frustrada, percibió que Jesús le decía: Nancy, has tenido un cuerpo sano, pero el alma lisiada. Como resultado de esa experiencia entregó su vida a Cristo. Cuando finalmente le permitieron volver a la casa oró para encontrar una manera de compartir la gracias de Dios con los demás. por limitados que estemos por una enfermedad, ancianidad o incapacidad, aún podemos orar, lanar o escribir.  Cualquiera que sea nuestra condición podemos ser testigos eficaces de Cristo.

Mateo 20:28
…el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir…

Tomado de: Renuevo de Plenitud.

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